Hay cuatro cajas, de las cuales aparentemente 1 no es utilizada porque el numero y el letrero donde debería decir "caja", esta tapado con un papel kraft. De las otras 3, 1 es exclusiva para clientes, nunca he entendido ese titulo, si yo también tengo cuenta rut y esas cosas, pero no, yo debo ir en la otra fila. De las dos que me quedan, como dice la canción de los perritos, solo en una hay un cajero (un ser humano atendiendo). Justo ahora que escribo un hombre alega entre improperios la ineficiencia del sistema, pero no hace nada, habla en dirección al suelo, donde solo los que lo rodean logran escuchar, luego continua leyendo el diario, el resto, igual de consternados, ponen cara de ¿cómo tienen una caja abierta? ¿a caso creen que no tenemos otras cosas que hacer?, otra vez no alcanzo a almorzar, ni cagando alcanzo a llegar a la clase de conta, y así suma y sigue. La mayoría que esta cercana a la caja, mira alienado la tele que hay al lado de una ventana (la única que esta abierta por cierto). Pasan el menú de tevito, un programa del canal siete, muestran a Cerati y otros grupos de los ochenta, después viene Obama y Osama.
Sigo mirando a la gente, siento que soy la única que lo hago, los demás si no miran el suelo miran la tele, no piensan, no piensan en la ineficiencia del sistema, están simplemente mirando la tele, como hipnotizados, para entretener un rato, pero no piensa, y el sujeto que no piensa no actúa, por ende no hay cambio. Es mi turno.
Nota: El cajero atiende feliz.
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