Juventud = Ingenuidad?

Me encontraba leyendo uno de mis escritos en donde hablo a cerca de mis participaciones en protestas y marchas por la educación, o porque disidieron instalar una hidroeléctrica en no se que región, el motivo no se si ya importa mucho. Me encontraba leyendo y en el punto final se me arranco un suspiro, me pregunte entonces si con el paso de apenas 4 o 5 años, y aun encontrándome en la década de los veinte...aunque más cerquita de los treinta, ya toda esa ilusión había desaparecido, o si efectivamente era una ilusión que no era solo mía, si no que colectiva, y que hoy por hoy ha perdido toda magnitud. Es una mezcla de tristeza, nostalgia, ambigüedad, desilusión quizás...la verdad no logro identificar este sentimiento, porque de verdad que antes pensaba que las cosas podían cambiar, que no porque siempre hayan sido de una determinada forma deberían seguir así por los siglos de los siglos...pero ya no lo tengo tan claro. Hoy estoy a las puertas del matrimonio y con un hijo a cuestas, y siento que lamentablemente las cosas han sido así y seguirán así por los siglos de los siglos. Alguna vez pensé que los políticos podían ser transparentes, pero vaya que desilusiones me fui encontrando en el camino, alguna vez pensé que la educación podía ser gratuita, o de calidad, o que este país podía poner al fin como uno de los objetivos de la vida el ser FELIZ, nada mas que feliz, y que todo girara en un función de esto, pero no, todo sigue igual que antes, y al parecer seguirá igual que siempre. Me pregunto si esto se me pasara y la duda dejara de existir para más adelante transformarse en una confirmación de los hechos. Quizás mas adelante hablare de los jóvenes y su lucha perdida...no lo se, quizás mi hijo salga a protestar igual que yo, o quizás sea más inteligente y no lo haga, quien sabe, quizás las cosas cambien, pero cómo las podría cambiar yo, y de pronto la respuesta constante...tu no puedes cambiar nada, las cosas seguirán igual por los siglos de los siglos, sin que los intelectuales ni los más rebeldes logren servir al pueblo, y no considerarlos un rebaño al que se debe guiar. 
La verdad es que no se si quiera que esta sensación desaparezca, no se si quiero que mi juventud quede en solo protestas, solo gritos y consignas, quizás debería hacer otra cosa, pero estudie pedagogía y el cambio que tanto anhelaba a hacer tampoco prospero...la verdad me encuentro como si todas mis ideas y pensamientos de liberación que alguna vez tuve estuvieran en pleno aterrizaje forzoso, y la verdad es que no se si vayan a sobrevivir. 

Hernán Rivera Letelier

Espacio Matta,  Comuna de La Granja, Primera Feria Social del Libro, mucho calor, unas cincuenta personas llenas las sillas dispuestas, varios de los espectadores atentos al clásico que se esta jugando, la U versus el Colo, inclusive el mismo Hernán esta atento a la jugada. Por lo visto no llegara más publico así que se da comienzo a esta conversación con el autor. Da punta pie inicial y guía la temática un hombre cuyo nombre nombre no alcanzo a escuchar, pero cuyo aspecto físico llama la atención, ya que poseía un abultado estomago y parecía un merengue disuelto en la silla. Otra cosa que llama mi atención respecto de este hombre, es su poco conocimiento de su entrevistado, lo cual quedara reflejado en las próximas lineas.

El hombre merengue hace una pequeña presentación hacia el entrevistado y le pasa la bandeja con ya no recuerdo que pregunta, comienzan así a salir las palabras de aquél a quien yo quería escuchar, ver y hasta cierto momento me dieron ganas de agradecer. Comenzó por contarnos a cerca de su amo de la infancia, Rosita Quintana, escrita como una de esas famosas antiguas, elegante, y de una belleza natural, representada no solamente en lo física, si no en el desplante, en la manera de hablar. Me la imagino vestida por completo de rojo y con una cabellera bultosa. 

Nos contó que El himno de un ángel parado en una pata, no era más que una mezcla de realidad y ficción a cerca de su propia infancia, en donde un muchacho de la pampa soñaba con su Rosita, y que cuando ya era un escritor famosisimo, tuvo la suerte, o más bien fue el destino en sus palabras, de conocerla 40 años después, en uno de sus viajes a México en donde estaba promocionando no este libro del que les cuento, si no de La Reina Isabel Cantaba Rancheras, Curiosamente en la maleta que destino para este viaje, Hernán deposito una copia del ángel, que aun no salia a la venta. Estaba entonces Hernán en este viaje de promoción, cuando en una entrevista radial al aire, entra un llamado muy especial, su Rosita. Con la misma voz que recordaba desde niño, Rosita explico que su llamado no se debía a las palabras de Hernan, si no a cómo éste las expresaba, es así como planearon un encuentro. Hernán muy nervioso de camino a dicho encuentro, pensó en retractarse pensando en las condiciones que encontraría a Rosita 40 años después, pero ya no había vuelta atrás, no la podía dejar plantada. Llego a al restauran de un hotel, y en una mesa que daba a un gran ventanal estaba su Rosita, más joven, bella y distinguida que nunca. Hernán no lo podía creer, se cumplía su sueño de toda la vida, cómo él fue a parar a este lugar, como él fue a conocer a su amor de la infancia, pero estaba ahí, el destino así lo había dictado. En medio de la conversación, la pavorosa mujer, dijo con un toque de sensualidad; comamos el postre en otra parte, y colorin colorado, este extracto se ha acabado, porque en palabras del propio Hernán, un caballero no tiene memoria.

Pero la entrevista no acaba con los aplausos que siguieron esta historia, el autor tenia mucho mas que contar. Una de las cosas que llamo mi atención fue la anécdota de que él recién a los 9 años había visto por primera vez un árbol, el desierto duro, el clima maldito no se lo habían permitido antes. Valora a la mujer como muy pocos lo siguen haciendo, valora el sacrificio, valora las muertes, la luchas, el trabajo, el sudor que derramaron tantas pampinas, con los hijos a cuesta, con el vivir día día para el pan del día a día, porque no había más futuro que mirar, no había estomago para eso. 

Y pensar que fue el hambre lo que llevo a este muchacho a convertirse en uno de los autores más reconocidos de nuestra larga y angosta faja de tierra. El hambre no de fama, si no el hambre de semanas, de no saber por días enteros lo que era un plato contundente de comida. Fue así como se motivo a participar en un concurso de poesías en la radio de Arica, cuyo primer lugar consistía en una cena para dos personas en un reconocido hotel de la región. Bajaron las musas del hambre, porque este hombre escribió uno de los mejores poemas que habían llegado a la radio. Fue así como junto a su compañero de andasas de aquel entonces, con ropas andrajosas, y una servidumbre reacia a atenderlos, se dispusieron a sentarse en una recóndita mesa del restauran, de donde se oían sus gritos de petición por más pan... pa´raspar el plato.

¿Conocio usted a la Reina Isabel?, pregunto al que teníamos por presentador, no, dijo el autor, la Reina Isabel no es La Reina Isabel, era una prostituta de la pampa a quien llamaban así por su prestancia y aire aristócrata que emanaba de sus poros, fue cuando el presentador se ajusto a su silla untándola cada vez más en su abultado cuerpo, no sabia como disculparse así que mejor guardo silencio y dejo que el escritor pampino siguiera con sus historias, no podía hacer cosa mejor. Habian muchas prostitutas famosas en la pampa, continuo Rivera, la Reina Isabel, la 2.4, la ambulancia, esta ultima con un apodo muy particular, y es que este niño pampino enamorado de Rosita, pensaba que la ambulancia recibía este nombre por su blanca piel y ropajes, pero no señor, un día le pregunto a uno de los viejos pampinos y este le respondió; no huevón, como se te ocurre, le dicen así porque le cabe un hombre entero adentro (risas).

Demostrando interés por el partido que se estaba llevando a cabo, mencionó por cierto que era colocolino, continuo si no atento a las preguntas que el publico estaba por hacerle, muchas sobre sus libros, sus inspiraciones, métodos de escritura, que no era más que escribir sin ninguna distracción frente al computador, y otras sobre el fomento a la lectura. Pero una señora de unos 70 años llamo mi atención, no hizo una pregunta, si no que aplaudió a los jóvenes que estábamos en ese lugar, espero que este bien incluirme, aun no cruzo los treinta, nos aplaudió porque en su día a día se pasaba preguntando que pasaba con la juventud que parecía tan perdida, sin embargo en este encuentro pudo ver como los jóvenes o estos jóvenes, estábamos comprometidos con la lectura, amábamos la lectura, igual que ella y muchos de los mayores que estaban allí presente. No se cerro su comentario más que con aplausos evidentemente, pero la mujer llamo mi atención porque me recordó a mi abuela, esas eran palabras que hubiese dicho ella, y por eso había pensado agradecer a Hernán, porque en sus historias me fundía en la mas completa imagenería, de cómo había sido la vida de mi abuela, lo que vio, lo que olía, lo que escuchaba, lo que sufría, lo que soñaba, porque ella no se crió en la pampa, pero bastante similar era el campamento minero del Tofo...pero no le agradecí, me quede con las palabras de la mujer, me quede con este mundo mezcla de realidad, mezcla de ficción, mezcla de Rivera y mi abuela Norma. sentí que de uno u otro modo era otra vez en este mundo de Rivera Letelier mi abuela la que estaba acompañándome con su parecencia. 

Los Guardianes de la Libertad

"La censura es en gran medida autocensura, por un lado periodistas y comentaristas se ajustan a la realidad de os requerimientos organizativos de las fuentes y de los medios de comunicación, y por otro de los responsables de alto nivel de dichos medios, que fueron elegidos para poner en practica las construcciones - que en muchos casos han interiorizado - impuestas por los propietarios y por otros centros de poder, tanto del mercado como gubernamentales". En resumidas cuentas, nos encontramos en manos de los mismos de siempre, no del Estado si no de quienes nos gobiernas, aquellos que con sus caras simpaticonas aparecen cada cuatro años para mostrarnos el futuro de un Chile que no es el real, y que cuando hablan de este país en el discurso de 21 de mayo, uno se pregunta ¿vivo yo en este país que me pintan? Son los mismos que tienen una docena de empresas a nombre de su abuela o del sobrino, empresas que por lo demás subsidian a los medios de comunicación con tanta propaganda sea posible, para controlar con sus tentáculos de ambición la mayor cantidad de medios de comunicación y por ende la "verdad", haciéndonos creer que pelean por el bien publico y juzgando al enemigo inventado, porque el enemigo son ellos, pero eso nadie lo debiese saber.

La gente no es tonta, pero hay tantos mecanismos para hundirse fácilmente en la ignorancia y el facilitismo de la vida, esta vida que nos venden de familia conservadora, luchadora y esforzada, donde papá y mamá han sacrificado todo por sacar a sus hijos adelantes y poder heredarles esa educación de calidad que hoy por hoy también es un eslogan propagandístico, ya no podría decir con ciencia a cierta si queda algo o no de esas luchas en la calle, que más que luchas eran la demostración de que el oprimido sigue siendo oprimido.

Nos vende tanta cosa la televisión,  nos venden drama, nos venden llanto, nos venden justicia e injusticia, nos venden "hechos", es decir, en palabras de Chomsky, nos venden la información oficial, información transparente y verídica, y que si lo dicen en la tele, y si lo avalan las autoridades, es porque entonces es irrefutable, pero nosotros sabemos que no es así.

También nos dicen que hay libertad de expresión, libertad de prensa, pero que es la libertad si no el sueño cumplido de todos...eso nos dicen, pero esto tampoco es cierto, es cómo cuando nos venden que tenemos la libertad de elegir entre el sistema público de salud y el privado, ¿quienes tienen esa libertad realmente?, pero nos hacen creer que todos, así como nos hacen creer que cualquiera es libre de expresar sus ideas y de plantarse en o con un medio de comunicación y denunciar las demandas de lo publico o de los grupos minoritarios, pero esto tampoco es así.

Sin duda que el control de los medios de comunicación es un monopolio informativo, y que si bien hoy en día existe la tecnología para no tener que informase solo por la radio, la tv o el periódico, siguen siendo estos últimos los medios tradicionales de propagación informativa, y por ende lo que más llega a las grandes masas, logrando distraerla con una muñeca gigante mientras aprueban leyes o aterrorizandola con supuestos enemigos del estado que colocan bombas en el metro. No considero que se deba apagar la tele o dejar de leer el diario para informarse de aquella "verdad" solo por Internet, considero que la tele hay que verla con ojos analíticos y perseverar en esa búsqueda de la verdad, como aquel dicho "ten a tus amigos cerca, y tus enemigos más aún".

No somos peces

Y falte a mi palabra, es decir, critico siempre lo que veo o leo, pero deje de escribir en este pequeño pero liberador espacio. Podría criticar el mundial, pero para que estamos con cosas, disfruto verlo un montón, siento que gritar es un desahogo inmenso, no estoy diciendo que viva asfixiada ni mucho menos, pero de cuando en vez es bueno soltar esas tensiones, porque entonces si nos podríamos ahogar, no somos peces, necesitamos salir a tomar aire. En fin, el mundial me gusta, me gusta el deporte, me gustan las olimpiadas, pero como siempre, no me gusta como el ser humano ni el poder fáctico utiliza todos estos espacios para llevar a cabo sus artimañas, ¡eso es!, encontré algo para criticar, el poder fáctico, los poderosos, las cofradías, los dueños del mundo, los dueños de nosotros, los dueños de la tierra, los dueños del mar, pero no somos peces, así que no pueden ser dueños de nosotros, de nuestros cuerpos, pero de nuestros principios no, aunque a veces sin comprender mucho, veo como la mayoría, eso que llamamos masa, va como oveja detrás del pastor, pero no somos peces, quizás si lo fuéramos nos podríamos escabullir con mayor facilidad. .

Criticar

Desde hoy pretendo escribir todo acerca de las cosas que leo o veo...a ver si no olvido

Salida al cine

Espectadora frente a otro alucinante celuloide de Woody Allen, escuche a Hemingway diciendo que el amor es verdadero cuando se pierde el miedo a la muerte. El discurso que proporcionaba en la escena era mucho más extenso, y posiblemente en mis palabras se pierda mucho de todo aquello que intentó expresar. Pero básicamente era eso, el amor es entrega absoluta, es no tener miedo a nada, porque uno se olvida de todo. Tenia sentido a mi gusto, amar es vivir el presente, amar es soñar, amar es simplemente estar y sentir. Me gustaría estar en París y embriagarme con esta canción al compás del amor.

Midnight in Paris



14 de julio

Carnaval de manifestaciones. La gente expresando su descontento. Los llaman comunistas, resentidos, flaites, envidiosos que quieren todo gratis, y así un sin fin de cosas. Pero tanto peyorativo insistente se hace chistoso, y a veces espero uno cada vez más ingenioso para poder ventilar los dientes.

Mientras caminaba por la Alameda buscando a mis compañeras de manifestación, pude ver la creatividad infinita de la gente, callampas rojas con tintes blancos avanzaban dichosas de su obra, aludiendo a que todo vale igual o menos que ellas, pobrecitas.

Un poco más adelante, padres con sus niños al hombro o en coche, la edad no tiene límite como dicen en fantasilandia. Bien colorinches y cachetonsitos los críos, observando cuanto personaje se les cruzaba, cautivando su atención las formas y colores, mientras que sus padres avanzaban exigiendo el futuro que deseosos esperan dejarles en herencia a sus vástagos, la tan anhelada educación.

Continúe mi camino y de pronto una bandera gigante se cruzó a mi paso, hasta ella se dio cuenta que las cosas están cruzando vergonzosamente la línea de la injusticia, y yo ahí, con ella de obstáculo en el camino. No me quedo más alternativa que agachar el lomo y caminar por debajo de ella, no le iba a decir que se corriera, si a la pobre no le pusieron ojos, porque su creador dijo que le era indiferente quien se escudara con ella, no necesitaba ver, solo sentía con el corazón, y eso le bastaba.

Seguí avanzando y me encontré con una rueda gigante, de esas que usan los hámsteres en su jaulita paradisíaca. Un comisionado de dicha especie, algo peculiar por cierto, la hacía funcionar. El ejemplar se paraba solo en dos patas, y sus bigotes no eran muy largos, pedía que por favor se detuviera este ciclo malicioso manipulado por cofradías, que lo único que hacían eran jugar con él, y ver hasta donde le permitiría avanzar el corazón, como un juguete del destino echaba un paso tras otro.

Más adelante, un señor con resortes en los pies gritaba que aquel que no saltaba era lavín, o piñera, o pinochet (no los considere sustantivos propios, para restarle un poco de importancia a la defensa de la propiedad privada), cuestioné si mi salto me haría menos lavín, o piñera, o Pinochet, que el tipo que estaba a mi lado y saltaba más alto que yo.

Seguí avanzando, y un padre desde el techo de un paradero vigilaba como su hijo gritaba consignas alentadoras, soñando con lo imposible para conseguir lo posible. Pasado, presente y futuro se reunían para escribir la historia.

Camine unos metros más, y era como si me hubiese teletransportado y llegado a brasil, era una fiesta, todos de verdes, nunca pude averiguar a qué institución pertenecían, pero realmente poco o nada importo en el momento, lo que me cautivo fue la alegría con la que se expresaban, al son de bailes, cantos, y una lucha por la que todos estábamos ahí.

Pocos pasos más allá, al fin di con mis compañeros, iban con el peda (Universidad Metropolitana de las Ciencias de la Educación, para abreviar), y llegue para seguir caminando junto a ellos, porque mi amiga dice que tenemos que tener algún punto de referencia por si nos perdemos, pero me gusto estar perdida un rato, y caminar por entre las multitudes, descubriendo un sin fin de expresiones, que me motivan a pensar que las cosas siempre pueden ser diferentes, a que no por que el mundo sea de una forma deba seguir igual, me motiva pensar a que es posible el cambio.

Unidad y Lucha, las damas de la Victoria.